En Cuando la luz parece dudar, Yolanda Gracia realiza un auténtico trabajo de orfebrería poética. A través de un marcado ritmo arrullador, en el que encaja a la perfección cada palabra como engarzadas piedras preciosas, nos deja suspendidos en un ambivalente tejido de sorprendentes metáforas.
Un cielo generoso
derramaba ateridas estrellas
sobre nuestras cabezas
y en nuestras manos
de oscuridad morían.
