Entrevista a Afonso Navarro Ventura, autor de Tú y otras carencias

Entrevista a Carlos de la Cruz, autor de Ópera de la Malaestrella

Entrevista a Roberto D. Hompanera, autor de La partida

Entrevista a Fernando F. Rego

Entrevista a Alberto Trinidad

Entrevista a Elisa Salas

Entrevista a Afonso Navarro Ventura, autor de Tú y otras carencias

Entrevista a Afonso Navarro Ventura, autor de Tú y otras carencias

1. Lo primero que llama la atención de tu libro antes incluso de abrirlo es su título, Tú y otras carencias, ¿de qué carencias hablan tus relatos?

De todo lo que te falta y quieres tener. Más allá de la historia de Ana, lo que une la mayoría de los cuentos es esa necesidad por tener algo que se vuelve imposible tener y, cuanto más se aleja, más indispensable se vuelve, y entonces uno se pierde y ya no se sabe ni lo que se quiere y por tanto menos aún cómo conseguirlo. Y no hay nada más frustrante. Y entonces claro, acabo hablando demasiado de amor porque el amor es muy cabrón y en vez de irse con el que abandona, o a cualquier otra parte, va y se queda en casa. Pero bueno, que no necesariamente es sólo eso, puede ser un paralítico pidiendo un último deseo o una mujer cuyo marido apesta, o una chica que no supo reinar cuando tenía a todo el mundo entregado o incluso alguien que empieza a perder la fe al confirmar sus sospechas con un muñeco en la feria. 

 

2. A lo largo de la mayoría de los relatos del libro, encontramos una mezcla muy interesante entre un estilo muy directo, crudo, sin contemplaciones, y otro que bordea lo poético, altamente metáforico, ¿qué peso tienen ambos en tu literatura y escribiendo de qué modo te sientes más cómodo?

Si te digo la verdad era una constante lucha, tiendo al melodrama épico, a concebir cuentos como coros de Arcade Fire, y entonces cuando me doy cuenta tengo que frenarme, sacar las tijeras y empezar a dejar las cosas como dios manda. De eso me di cuenta gracias a mi hermano que me dijo que lo que queda bien en una canción no suele quedar bien en un cuento, y creo que le faltó añadir que: además tú no eres Nacho Vegas, mal que te pese. Menos mal que ahora ya está todo interiorizado y me sale sólo unas pocas veces, las justas, espero, porque además no soy de repasar los cuentos porque tengo muy poco tiempo al día que puedo destinar a escribir y prefiero hacer algo nuevo que volver sobre los mismos pasos.

 

3. Los temas principales de Tú y otras carencias son la desesperanza, la frustración y la búsqueda infructuosa de la satisfacción y la felicidad en el sexo o en el amor, ¿crees que es imposible llegar a satisfacer nuestros deseos?

¿Los tuyos o los míos? Quiero decir que cada persona es un mundo y que todo depende de las expectativas de cada uno. Sé de gente que echando un polvo es feliz durante una semana como hay otros que necesitan un amor infinito que sea reafirmado constantemente con sexo, palabras y hechos para no caer en la desgracia más absoluta. No sé si me desvío de la pregunta porque me hablabas de deseo y yo hablo de felicidad que la mayoría de veces son dos cosas antagónicas, pero bueno, centrándome, lo que quiero decir es que depende del nivel de deseos que tengas y que hayas cumplido o satisfecho, porque da la sensación de que cada vez queremos más y más y que puede que esto signifique que en el conformismo está la única posible salida no dolorosa. Eso sí, como la canción, entre el dolor y la nada, yo, personalmente, elijo el dolor.  Así que no sé, supongo que en ese aspecto no somos nada distintos a cómo éramos hace 10 años y creo que a como lo seremos dentro de 20.

 

4. En ésta, tu primera obra publicada, se observan ciertas influencias musicales e incluso cinematográficas impregnando muchos de los textos, ¿qué importancia tienen para ti?

Pues la tienen toda, sobre todo la musical, si tuviera que decir cuáles son mis influencias entre los 5 autores más importantes seguro que 3 serían músicos. Y es normal, al final del día tengo poco tiempo para leer y ver la tele, pero escuchar música lo puedo compaginar con casi todo, no sé, yo llego a casa y pongo música y no la tele y menos aún cojo un libro. Es que además mientras escribo tengo la música puesta y eso influye sí o sí. En cuanto al cine ahora prefiero ver series americanas que ver películas, me ofrecen más y durante más tiempo. No quiero decir que no me guste leer, sólo que es lo cuarto que prefiero hacer en la vida entre las cosas que uno hace o puede hacer en soledad. Puede parecer poco pero si lo piensas es mucho, ya que va delante de masturbarse, fumar o incluso beber.